jueves, 27 de agosto de 2015

ANGELITOS VERDES



La FUNDACION S.G.I. “Porque tú  y yo somos constructores de un

mundo mejor”  pensando en la cantidad de adultos  con Síndrome de

Down que viven hoy en día de forma casi independiente, en hogares

comunitarios, cuidando de sí mismos, participando en las tareas del

hogar, haciendo amistades, tomando parte en las actividades recreativas

 Y que  trabajan en su comunidad;  hemos decidido abordar  el tema de las

tres “R”s  con los niños Síndrome de  Down.

El Síndrome de Down es una anomalía en los cromosomas que ocurre en

1.3 de cada 1.000, es un defecto genético de nacimiento, es muy común y

afecta a todas las razas, sin distingo social o económico.

Los niños con Síndrome de Down presentan una gran variedad de

personalidades,  estilos de aprendizaje, niveles de inteligencia,

apariencias  y  sentido del humor.    Son niños muy  cariñosos y con una

inteligencia emocional excepcional.   A partir de los primeros años de

vida, sí que entra en juego el entorno del niño,  es conveniente exponer al

pequeño a estímulos que atraigan su atención y su manipulación, como un

niño más.

Hace unos 25 años atrás estos niños no recibían atención médica ni

educacional, simplemente les abandonaban o permanecían “dentro del

armario” de muchos hogares, no se les veía por las calles, ni en parques

públicos y menos aún pensar en llevarlos a un colegio.

Hoy, felizmente, su realidad ha cambiado, conviven con otros niños,

estudian y hasta trabajan.  Ellos necesitan llevar una vida autónoma como

cualquier otro niño y la FUNDACION S.G.I.  ha  venido trabajando un

proyecto para niños de primaria y secundaria en las Instituciones

Públicas, y porque no, incluir dentro de este a los niños con Síndrome de

Down?  El objetivo principal es mejorar su entorno y su calidad de vida,

como con cualquier otro niño.  

Abordando la dificultad de atención que presentan en algunos casos, la

podemos reforzar con actividades conjuntas, como una obra de teatro o

hacer juegos de construcciones;  estaríamos favoreciendo la coordinación

y su atención, estos factores les pueden ayudar  más adelante a la

realización de actividades de la vida diaria.   El desarrollo de un niño con

Síndrome  de Down no se aleja tanto de la realidad infantil de un niño sin

discapacidad, solo que sus habilidades motoras e intelectuales pueden ser

más lentas de lo conocido; pero, esto no debe limitar su evolución infantil

y social, puesto que es un niño más, con la inocencia de un pequeño

descubridor impulsado por la curiosidad innata, la cual le genera

múltiples destrezas que le pueden llevar a desarrollar una vida autónoma

e independiente como cualquier persona.

En la FUNDACION S.G.I. “Porque tú y yo somos constructores de un

mundo mejor”  pensamos que debemos generar los espacios oportunos e

inclusivos, así como la adecuación de los recursos que le faciliten un

progreso equivalente a cada etapa del desarrollo pero, a la vez ajustados a

sus necesidades.  Debemos crear espacios lúdico- didácticos en los cuales

los niños puedan entender la importancia de reciclar y esto como puede

ayudar al cuidado del Medio Ambiente.

No debemos olvidar que detrás de una discapacidad siempre reside una

persona, dispuesta a luchar por ser uno más y haciendo uso de los

derechos humanos que a veces se ven relegados por priorizar la

discapacidad ante la persona.